Mercados 03.08.26
LAS ACCIONES ENERGÉTICAS LIDERARON LAS SUBAS DE JULIO Y AÚN MUESTRAN POTENCIAL

Durante julio, el Merval subió un poco más de 3%. Sin embargo, algunos ADRs argentinos lograron despegarse claramente del índice. ¿Cuáles fueron?
Comenzamos por el gráfico del Merval en dólares: El Merval, a pesar de haber tenido un buen julio, acumula muchos meses de una larga lateralización, luego de las elecciones legislativas nacionales del año pasado. Lo interesante es que la tendencia sigue siendo claramente alcista y que los últimos meses fueron positivos, ya que los mínimos fueron crecientes.
En este contexto, no todas las acciones se mueven igual. Y julio fue liderado por el sector energético . Las tres mejores fueron YPF (+16%), Pampa Energía (+7,8%) y Edenor (+7,8%), superando ampliamente al promedio del mercado.
La gran protagonista del mes fue YPF . La petrolera continúa mostrando una transformación muy importante de su negocio, con un foco cada vez mayor en Vaca Muerta.
Hoy gran parte de la tesis de inversión pasa por el crecimiento de la producción no convencional, las exportaciones de energía y el desarrollo de infraestructura para convertir a Argentina en un jugador cada vez más relevante dentro del mercado energético regional. El principal riesgo, como siempre, sigue siendo el contexto político y regulatorio.
En segundo lugar aparece Pampa Energía, una de las compañías más diversificadas del sector energético argentino. Participa en generación eléctrica, petróleo y gas, transporte e incluso producción en Vaca Muerta. Esa diversificación le permite depender menos de un único negocio y aprovechar distintas oportunidades dentro del sector. En un contexto de mayor inversión energética, Pampa suele aparecer entre las empresas mejor posicionadas para capturar ese crecimiento.
El podio lo completa Edenor, probablemente una de las compañías que mejor refleja el proceso de normalización económica. Durante muchos años operó bajo un esquema de tarifas fuertemente atrasadas que deterioró su rentabilidad. El cambio de política tarifaria permitió recuperar ingresos y mejorar significativamente los resultados financieros. Es una empresa con mucho potencial, pero también muy sensible al rumbo regulatorio.
Ahora bien, ¿estas subas significan que las acciones ya quedaron caras? No necesariamente. Una de las formas más utilizadas para analizar empresas es comparar cuánto paga el mercado por cada dólar de resultado operativo. Para eso suele utilizarse el múltiplo EV/EBITDA, que relaciona el valor total de la compañía (incluyendo deuda) con su capacidad de generar ganancias operativas. O sea, cuanto más bajo es ese múltiplo, más barata luce una empresa en relación con los beneficios que genera, aunque obviamente siempre debe analizarse junto con sus perspectivas de crecimiento y la calidad del negocio.
Veamos sus valuaciones: Hoy YPF cotiza cerca de 4 veces EV/EBITDA, Pampa Energía aproximadamente en 4,8 veces y Edenor alrededor de 4,1 veces. Son valuaciones que difícilmente puedan considerarse exigentes, especialmente si se comparan con empresas energéticas internacionales o incluso con los múltiplos que históricamente llegó a pagar el propio mercado argentino en otros momentos. Eso ayuda a explicar por qué, aun después de las fuertes subas de julio, muchos inversores siguen viendo valor en el sector.
El mercado reconoce que las perspectivas mejoraron, pero todavía no está dispuesto a pagar múltiplos propios de una economía completamente normalizada. Y probablemente ahí esté la clave. El año próximo será electoral y, como pasa en cada elección argentina, seguramente aparecerán episodios de mayor volatilidad. Habrá encuestas, cambios de expectativas y momentos de incertidumbre que pueden generar correcciones importantes en los precios. Ese riesgo existe y los inversores tienen que ser conscientes de eso.
Sin embargo, cuando uno observa las valuaciones actuales, cuesta sostener que exista un optimismo desmedido. Si realmente el mercado estuviera descontando un escenario perfecto, estas compañías probablemente cotizarían a múltiplos bastante más elevados. Por el contrario, lo que muestran los precios es que todavía persiste una cuota importante de cautela.
El país viene mejorando varios de sus indicadores macroeconómicos, la inflación continúa desacelerándose, el equilibrio fiscal está consolidado y las perspectivas de largo plazo son mucho mejores que hace apenas un par de años. Aun así, el mercado sigue asignando valuaciones relativamente bajas. Eso no significa que las acciones vayan a subir de manera lineal. De hecho, probablemente el próximo año esté lleno de ruido. Pero justamente por eso resulta interesante mirar más allá de la coyuntura.
Si la normalización económica logra sostenerse en el tiempo, las ganancias de muchas compañías podrían seguir creciendo y, además, el mercado podría empezar a pagar múltiplos más altos por esos mismos negocios. A modo conclusión, las tres acciones que lideraron julio ya demostraron fortaleza.
La pregunta ahora no es si vienen de subir mucho, sino cuánto potencial les queda si Argentina continúa transitando un proceso de normalización económica. Y, viendo las valuaciones actuales, da la sensación de que el mercado todavía está lejos de descontar el escenario más optimista.
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